viernes, 30 de octubre de 2015

Gracias Denzel Washington

Estaba viendo una película, creo que la última, de Denzel Washington. Al ratito me doy cuenta que es igual a Hombre en Llamas. Cambiemos hija secuestrada por joven prostituta golpeada. Mismo actor, mismo papel, guión repasado.



Nos gusta ver versiones alternativas o universos paralelos, decimos que“están explotando el universo”. Si no pertenece a la misma franquicia, “son todas iguales, no se les cae una idea”. Somos una raza detestable.

Éstas películas, como los ex-presidentes, nadie los votó, pero cuando haces zapping como un mono que recién descubrió sus pulgares opuestos, entre Denzel Washington siendo un tipo implacable y solemne, y alguna película europea que se supone explora los confines del ser, y seguro que se ve una teta, dejas al negro pelado. ¿Porque? ¿Somos idiotas? ¿Adoramos perder tiempo? ¿Tenemos miedo a lo nuevo? Si, si y si, en ese orden.

Es tal la necesidad de aferrarnos a nuestra zona de confort que seguimos recurriendo a las mismas fórmulas. Einstein dijo: si querés resultados distintos, no hagas siempre lo mismo. Que vago que era. Una de las grandes mentes que caminaron por la Tierra nos dice que mientras no hagamos nada nuevo, todo va a estar bien. Nos aferramos a lo que nos hizo feliz de chicos, porque los chicos y los borrachos no mienten. Por eso el zapping se detiene en Stallone, Marilyn Monroe, Michael Landon o Lola Bunny.

No veo prueba más clara que el cine hoy, lleno de palabrillaje (palabras-maquillaje) como “remake” y “reboot”. No olvidemos, por favor, a los adorados superhéroes basados en comics de hace 50 años.
¿Porque creen que ahora se viene toda esta ola? Por la misma razón que usted, fugaz lector, lee estas líneas: CONECTIVIDAD. Antes los productores no sabían qué hacer para que la gente fuera al cine y pensaban guiones que engancharan. Ahora ya saben que los hombres amamos los superhéroes excéntricos y poderosos, y que las mujeres aman a los que tienen corazón blandito y trajes ajustados. Y ni hablar de un parque de atracciones que reabrió cambiando el “Park” por "World”. ¿Es un autorobo? Si. ¿Ya sabemos el 50% de la historia? Si. ¿Nos quejamos después de verla? Por supuesto, incluso vamos armando la queja desde que vemos el trailer seis mese antes. Resultado de esa fórmula recauchutada: récord de taquilla.

Aferrarse a estas cosas está perfecto, es mejor que andar con 50 años siguiendo grupos de música que podrían ser tus hijos, a los que obviamente jamás permitirías seguir esa carrera. Pero a no rezongar luego queriendo defender los Transformers de los 80’ ante las versiones con esteroides de hoy, porque el único culpable de que existan fue usted, señor nostálgico. Michael Bay y sus explosiones tan verosímiles como la de los Power Ranger solo fueron verdugos a la orden de quienes pedían a Optimus en un cine IMAX.

No cerremos la cabeza a las experiencias que nos ofrece ésta era. Si te gustará o no, no sé, el no ya lo tenés en el bolsillo. Para nuestros momentos de relax, siempre tenemos a Denzel Washington.

martes, 25 de agosto de 2015

Los 3 Neil Armstrong que conocí

Hoy, 25 de Agosto, es el aniversario de la muerte de Neil Armtrong. Muchos dicen que es un personaje histórico, otros lo elevan a héroe y muchos lo tildan de gran actor.
Personalmente viví tres etapas con esto del alunizaje. Primero el niño soñador que idolatraba a aquel que dejó su huella en la gran roca gris que acompaña a nuestro planeta azul en sus viajes por el cosmos. Luego llegó la etapa de adolescente rebelde y de libre pensamiento que sentenciaba que fue todo una conspiración y que había sido armado para escondernos cosas grandes que estaban pasando mientras las personas se embobaron con el programa de mayor audiencia. Convengamos que a esa edad, básicamente todo eran conspiraciones y demás teje y maneje. Por último, hasta ahora, en la maniobra osada de llamarme adulto, ya no me interesa si llegaron ese dia, antes o después. Prefiero pensar en lo que el alunizaje dejó antes de lo que el alunizaje fue. Todavía me suena romántica la idea de saltar con poca gravedad y anotar en las eternas arenas lunares el nombre de alguien especial. Pero si volvemos a nuestro conocido suelo y pensamos un poquito. ¿Qué pasaría si se verifica que nunca pasó? ¿Alguien gana? ¿Es más importante que una discusión de bar donde dos amigos apuestan por si la chica en la barra tiene algo escondido? Yo supongo que no. Sería un hecho anecdótico pero nada más.
Pero ya que estamos vayamos un poco más allá. Hagamos de cuenta que nunca sucedió, que el hecho icónico de 1969 fuese el primer Woddstock. ¿Nuestra vida sería mejor? Seríamos igual de estúpidos estimo. ¿Imaginan un mundo sin día del amigo?. Lo invito a usted, escéptico lector, a que bucee por internet y descubra el origen de la celebración.
¿Podemos decir entonces que los que niegan el alunizaje están en contra del día del amigo? Muchos alzaran su voz al grito de NO!. Y eso está bien.
Esta mañana cuando me desperté y leí las efemérides se me vino a la cabeza esta pequeña reflexión.El pasado puede ser ese trabajo que te ganaron por acomodo, también puede ser el nacimiento de un hijo.

¿Neil Armstrong, de apellido poderoso por cierto, fue el primer hombre en la Luna? ¿Estuvo en la Luna? No sé, pero cada 20 de Julio me junto con mi puñado de amigos y es suficiente para mí.

jueves, 6 de agosto de 2015

Decálogo del perfecto cuentista

Horacio Quiroga
(1879-1937)


I
Cree en un maestro —Poe, Maupassant, Kipling, Chejov— como en Dios mismo.
II
Cree que su arte es una cima inaccesible. No sueñes en domarla. Cuando puedas hacerlo, lo conseguirás sin saberlo tú mismo.
III
Resiste cuanto puedas a la imitación, pero imita si el influjo es demasiado fuerte. Más que ninguna otra cosa, el desarrollo de la personalidad es una larga paciencia.
IV
Ten fe ciega no en tu capacidad para el triunfo, sino en el ardor con que lo deseas. Ama a tu arte como a tu novia, dándole todo tu corazón.
V
No empieces a escribir sin saber desde la primera palabra adónde vas. En un cuento bien logrado, las tres primeras líneas tienen casi la importancia de las tres últimas.
VI
Si quieres expresar con exactitud esta circunstancia: "Desde el río soplaba el viento frío", no hay en lengua humana más palabras que las apuntadas para expresarla. Una vez dueño de tus palabras, no te preocupes de observar si son entre sí consonantes o asonantes.
VII
No adjetives sin necesidad. Inútiles serán cuantas colas de color adhieras a un sustantivo débil. Si hallas el que es preciso, él solo tendrá un color incomparable. Pero hay que hallarlo.
VIII
Toma a tus personajes de la mano y llévalos firmemente hasta el final, sin ver otra cosa que el camino que les trazaste. No te distraigas viendo tú lo que ellos pueden o no les importa ver. No abuses del lector. Un cuento es una novela depurada de ripios. Ten esto por una verdad absoluta, aunque no lo sea.
IX
No escribas bajo el imperio de la emoción. Déjala morir, y evócala luego. Si eres capaz entonces de revivirla tal cual fue, has llegado en arte a la mitad del camino.
X
No pienses en tus amigos al escribir, ni en la impresión que hará tu historia. Cuenta como si tu relato no tuviera interés más que para el pequeño ambiente de tus personajes, de los que pudiste haber sido uno. No de otro modo se obtiene la vida del cuento.

sábado, 1 de agosto de 2015

Sol Azul

El cielo se oscurecía a raíz de las cenizas. Era difícil ver a mas de cinco metros de uno, más aún con la complicación de tener un casco  que protegía tanto como limitaba su visión.
A pesar de la espesa atmósfera que apenas dejaba respirar pudo ver una luz púrpura que parecía palpitar al tiempo que crecía. No era la primera vez que veía ese resplandor y no era la primera vez que sentía como el pecho se le encogía de angustia.
La fuente de esa luz no era otra que Ninie, la poderosa maga al servicio del rey. La mística había jurado su lealtad al monarca y lo protegía con una fuerza tal que no podía ser sólo lealtad.
Esa luz púrpura era uno de sus conjuros mas poderosos y mas difíciles, ya que solo puede lograrse cuando se desea proteger a alguien. No es un escudo, todo lo contrario, es un ataque feroz, ciego, casi despiadado. Se dice que proyecta las ansias de proteger a alguien y condensa la energía al punto de generar un proyectil sólido que al impactar genera un daño casi imparable. Pocas cosas podían resistirlo, y la mayoría, a pesar de resistirlo, no podían evitar quedar gravemente dañados.
Mientras él luchaba contra los esbirros con su pesada armadura, lanza y escudo, no podía dejar de observarla, a pesar de que ella tenia la fuerza suficiente para valerse por si misma. De pronto otra luz se empezó a iluminar el campo de batalla. Provenía de lo que había logrado tapar el sol con ceniza que generada desde sus interiores. Galrog, ultimo dragón descendiente de Ancalagon, se erguía por sobre todos y era claro que en su interior se estaba gestando un Sol Azul, una bola de fuego color cielo debido a su extrema temperatura que podía derretir cualquier muralla.
Pocas cosas podían soportar el proyectil que preparaba Ninie, solo dos podían detenerlo. Un Sol Azul podía hacerlo, aunque la energía liberada por la colisión era materia de leyendas. Pero eso no importó cuando cayo en la cuenta de que el mito sucedería a escasos metros de él.
Corrió como si estuviera desnudo, sus huesos crujían ante el esfuerzo de sostener el peso de su armadura y hacerla saltar sobre los cadáveres. Él sabía que si las leyendas eran ciertas, no podría soportar el impacto del Misil Púrpura con el Sol Azul, pero que si era solo el ataque del dragón, su escudo tendría una oportunidad, solo esperaba que Ninie lo supiera.
Llegó y se colocó frente a la maga, la miró por dentro de su casco y con la mano le hizo una seña para que esperara a después del impacto del orbe que engendraba Galrog para lanzar su ataque, al tiempo que clavaba su lanza en el suelo para usarla de anclaje. Cuando el ser abisal abrió sus fauces, la estrella palideció ante el brillo de ese astro momentáneo. Él solo se aferró y preparó su cuerpo para lo que podía ser su ultima defensa. Sin embargo se tomó un momento para girar a ver de nuevo a esa dama de túnica rosa oscuro para guiñarle el ojo en señal de que todo iba a estar bien. Luego cerró los ojos para que esa fuera la imagen que lo acompañara al otro mundo y esperó el impacto.
La presión fue inmensa, pero mas aún lo fue el calor.

Lo siguiente que vio fue la toalla húmeda que tenia sobre los ojos en la enfermería. Cuando pudo hablar pidió que le contaran que había pasado.
Galrog fue perforado por el misil y había caído. Ninie estaba perfectamente gracias a que él había cubierto la envestida del Sol Azul. También le contaron que su armadura tuvo que ser cortada en varias partes porque se derritió y formó una sola pieza. Cuando la batalla terminó, lo encontraron ahí, desmayado dentro de su armadura sosteniendo lo que había quedado de su escudo, concebido para detener el aliento de un dragón.

Ninie lo fue a ver y le agradeció por ayudarla a proteger al rey, sin saber que a él poco le importaba ese muchacho mimado. Quizás la maga nunca generase un Misil Púrpura por él, pero eso no importaba, él era un escudo, solo podía proteger. Su deber era recibir el daño dirigido a sus seres queridos. Nunca daría un golpe final, nunca sería un héroe, siempre seria una sombra, siempre sería entorno en los cuadros de grandes batallas, pero no importaba, porque él era un protector.

Se levantó, se calzó su nueva armadura y salió una vez más a cumplir su juramento con una sonrisa.

jueves, 23 de julio de 2015

Instantanea de "Elige tu Juego" de Juan Gimenez. Si con eso no se define la calidad de una trompada nada lo hará...


 Y uno tratando de escribir algo digno de leerse y de pronto aparece esto que sube la vara aún mas.


Crimenes Imperfectos - Alain Demouzou

domingo, 19 de julio de 2015

Guardianes de la Atlántida

Él estaba camiando en el monte buscando lo que le habían robado. No podía entender como pudo pasar pero el trabajo de su vida se había desvanecido mientras el dormía.

Habían pasado ya unos meses del hecho. El venía en un barco desde la polinesia y junto transportaba una caja que suponía tenía las respuestas que busco toda su vida: la ubicación de la Atlántida. Pero una noche durante el viaje, sin que nadie se diera cuenta, alguien se la llevó. No sabía como ni cuando ni quien pero sabia que tenia que recuperarlo.

Sin embargo sus búsquedas fueron infructuosas a pesar de que revisó todas las pistas e indicios que pudo. No había rastros tampoco en el mercado negro, simplemente desapareció. Se lamentaba no haber podido revisar siquiera el contenido ya que por miedo y precaución prefirió estudiar bien el contenedor en un lugar apropiado, después de todo esperó mucho por eso y supuso que podía esperar unos días mas. Grave error.

Al tiempo, ya resignado a la perdida, volvió sólo al lugar de donde había sacado la caja en búsqueda de algún dato que no hubiese visto antes. Y ahí estaba, en el último lugar que pensó buscar, y donde realmente jamás busco. La caja cerrada e intacta estaba ahí. Quien la llevo será un misterio. Pero él creyó entender la razón, era una segunda oportunidad de hacer lo correcto y que quizá no se la robaron sino que la recuperaron de él, que sí se la robo de su lugar de resguardo.

La Atlántida no estaba perdida, estaba escondida y no quería ser encontrada. ¿Porque? Otro misterio tan grande como la ciudad de la leyenda. Su legado es su mito. Quien devolvió la caja, sabia donde estuvo siempre y decidió resguardar todo como siempre estuvo y como no debió dejar de estarlo.

Como no tiene sentido buscar algo que no no quiere ser encontrado, dio media vuelta y se fué. Con él se llevó la ubicación y el secreto de ese lugar. Pensó en esconder en otro lado la caja, pero entendió que no tenía derecho.

Mató su propio sueño para no asesinar sus convicciones y las de los guardianes de la Atlántida.

Por la mañana despertó con una paz que no recordaba haber tenido nunca, sonrió y se levantó a desayunar.