miércoles, 23 de octubre de 2013

Proyecto Retorno Cap.2

-Estoy por contarte una historia pequeña, casi insignificante que nunca estuvo ni estará en ningún libro, pero que trasciende el tiempo y el espacio y seguro te dará una nueva perspectiva interesante para tu trabajo.
Como supondrás no siempre fui profesor. En algún momento tuve que aprender, la verdad que el momento se me presento tarde pero la espera fue compensada con abundancia y tuve todo el tiempo del mundo para aprender algo que abrace mas por necesidad que por interés y curiosidad. Pero viste que como a muchas cosas, uno le va a agarrando cariño.
Tampoco siempre fui un viejo lleno de canas- Rió el longevo profesor. - De joven fui algo así como un soñador aventurero, siempre pensando en hacer mil cosas pero sin concretar casi ninguna, por lo menos ninguna de las ideas gordas.
Pero guarda que algunas las lleve a cabo eh? Unas fueron mas planeadas que otras, otras totalmente espontáneas y como siempre, las mejores, las totalmente inesperadas. La que mas me erizó la piel, casi provoca una deshidratación culpa de la transpiración  y temblar tanto como para derramar una lata de gaseosa, o algo mas doloroso como un Té recién hecho, sucedió una tarde que me escape del servicio militar y conseguí llegar a una estación de servicio. Como el cuartel estaba un tanto retirado de la ciudad, no era raro ver gente con carros cargando combustible. Durante la semana me había tocado ir a recargar el Jeep, en ese momento arregle con Gustavito, el playero, que me indicara quien iba para el norte por la ruta nacional. Y fiel a su promesa, cuando me vio me hizo señas y me trepe a un carro tipo fama y me quede pegado al piso para que no me vieran. No fue un viaje cómodo. La ruta estaba ondulada y como el carro viajaba vacio el dueño no tenia muchas consideraciones por lo cual experimente una especie de levitación un par de veces durante los 80km de viaje. Por miedo a que se le ocurriera seguir de largo, cuando freno por la rotonda donde estaba la entrada al pueblo donde viajaba yo, me largué a la banquina que por suerte vialidad tenia muy descuidada.-


El estudiante no podía imaginar al profesor que solo conocía detrás de un escritorio haciendo todo eso. O si. Porque el hombre mayor que tenia enfrente ya había desacomodado todas sus canas haciendo morisquetas mientras contaba su anécdota. Trataba de evacuar las risas y filtrarlas mediante una sonrisa que intentaba disimular ocasional.


-Una vez que me sacado los pastos de encima salí casi corriendo para el lugar de mi objetivo con la esperanza de cruzar a algún conocido que me alcanzara, aunque segun mi estimación tenia tiempo para llegar si necesidad de correr y transpirarme. Creeme que lo ultimo que quería era llamar la atencion…-
-Pero a dónde iba? Que era tan importante profesor?- Lanzó el joven en un intervalo en el que el académico se quedo como soñando, parecía recordar muy vívidamente ese suceso.
Cuando volvió de su sueño prosiguió con el relato, aparentemente, sin haber escuchado la pregunta.
-El salón de actos estaba repleto y como era verano estaba muy caluroso y la gente se amontonaba para poder sacar la foto de la entrega de diplomas. Si, era una graduación de secundario. Yo por aquel entonces tenía 19 y esperaba que me faltara poco para terminar el condenado servicio militar. Viste que eso era por sorteo. Una porquería, un calvario eran esos sorteos. Solamente estuve en uno y no quería volverme de otro. Los hacían cada seis meses y recién entrabas a la tombola después de cumplir un año de “servicio”. Bueno, bueno, no nos vayamos por la tangente que ahora viene la hazaña.-
-Como que ahora viene? Pensé que todo era la hazaña!- dijo algo confundido el joven.

-No, esto es solo el trasfondo, si pensas que escabullirme de un cuartel militar y viajar escondido en un carro era la gran cosa estas equivocado, porque lo realmente importante que paso opacó todo lo que había pasado.

miércoles, 16 de octubre de 2013

El momento en que todo comenzó...

Hace ya tiempo paso esto pero hace poco me encontré con que tenia este registro sobre mi inicio en el mundo del blog... Eran otros tiempos, era otro blog, eran otros temas pero que mas dá, solo se empieza una vez, lo demás solo son retornos...

Sobre las Virginidades Perdidas

Hace poco un amigo me confesó, que a sus veintipico años había perdido la virginidad. Una virginidad que yo y el común de la gente perdimos hace un tiempo.
Vivir en la segunda o tercera ciudad del país por casi 10 años, haría a uno pensar que perder este invicto seria cosa simple, las posibilidades son muchas, no cuesta encontrar una oportunidad, y en última instancia, podemos encontrar a alguien que nos lleve a ese hermoso mundo, o simplemente podemos pagar por este placer.

Al principio sentí el impulso de reírme, pero después me di cuenta del peso de lo que me estaba contando. Yo no podría vivir sin ello. Sin esta casi necesidad biológica. 26 años, y nunca había...  ido al cine!

Y así pasa con muchas cosas, esos debuts necesarios para el crecimiento de cada persona.
Caerse de una planta, andar en bicicleta, quedarse sin luz llegando al nivel 8 de Mario Bros., mostrar el culo, andar en bicicleta desnudo, volar en parapente, morder un tiburón, ser mordido por un tiburón o perder una pelota...

sábado, 12 de octubre de 2013

Julio A. Roca: Cazador de Lobizones.

En el bosque de La Paternal, año 1865, en la copa de los árboles los cuervos rezongan rezongones. Sombras! Muchas sombras por todos lados.
El bosque de La Paternal, está plagado de chinos. Todas las sombras son chinescas.
Era más barato contratar chinos para hacer sombras, que plantar árboles. Crecen más rápido y precisan menos cuidados.
-Dicen que hay lobizones por todos lados, ¿Es verdad?- pregunta Roca.
-No -Responde un señor peludo con dientes manchados...
Seguiremos adelante,
usando estrofa
dejando de lado la prosa
esto nunca será una canción,
es solo la historia de un cazador
un cazador de lobizón.
Por todos lados
se escuchan pasos
puede que sean caballos.
Dos pasos adelante siguió,
en un Chino se apoyó
y los cordones se amarró.


Un Hacha le pasó rozando los cojones.
Los pendejos, ya no serán montones.
Ávido de respuestas gira su cabeza
y en la lejanía se ven dos ojos cereza.
Desenfunda furioso el sable
“si hay alguien allí que hable!”


Pero nadie contesto,
y Roca no insistió,
solo el viento se oyó
y cerca una sombra sintió
su piel se erizo
y de miedo, se cago!


Con bosta hasta los talones,
a la sombra se acercó,
y el hombre que dijo “NO”
lo advirtió de aquel peligro,
“tenga cuidado con la maleza”
mi esposa se llama Teresa.


Disculpe la sorpresa,
a la falta de rima,
le metimos destreza
y no fue pereza,
más bien presteza
y a falta de rima
decimos cereza.


Pero retomemos la historia,
que vinimos a contar,
las hazañas de Don Roca,
que acaban de empezar.
En aquel bosque sombrío,
sangre se iba a derramar.


Echándose para atrás,
se preparó para atacar,
Don Roca sin embargo,
empezaba a sospechar.
Aquel silencio escabroso,
escondía algo detrás.

El cazador dejó de sospechar
cuando en cuatro patas
el peludo decidió escapar
mala suerte tuvo éste,
un chino lo vino a frenar
y con la voz en alto empezó a gritar.


“A los míos no volvelas a meal!”
sentenció el oriental.
El apoyo no tardó en llegar
más “alboles” se vinieron a vengar
viendo que estaba de más,
Roca decidió marchar.


Un sable puede cortar,
pero has de recordar,
a un chino no debes molestar.
Ya no sabemos qué inventar
para esta historia cerrar
mejor déjennos pensar.


Roca volvió a la maleza
esperando encontrar a Teresa
la viuda estaría en el fortín
para que antes que amanezca,
un pecho peludo aparezca,
le pueda arrimar el bochín.




FIN

Escrito en conjunto con mi amigo Maxi, pueden visitar su blog: http://historiasreciclables.blogspot.com.ar/

Proyecto Retorno Cap.1

Un profesor de avanzada edad detiene a un muchacho a la salida de la universidad. Le pregunta una dirección para entablar conversión. El chico es exactamente a quien el viejo buscaba. Éste le ofrece alcanzarlo en su pequeño autito.


A la siguiente clase, el académico le invita un café para agradecerle el favor. Consiente el alumno de que podía aprender mucho de su profesor para mejorar su tesis, le saca el tema del experimento que proyectaba para ayudar su estudio del gravitón. Sin embargo la impetuosa energía de la juventud lo había cegado del caos reinante en el universo. La sabiduría, la capitalización de intereses de la vida, trató de golpear la mente del muchacho y darle el desorden que necesitaba.


-Ninguna falla debería ser  aceptable. Pero ningún ser es ni remotamente cercano a perfecto. Por lo tanto, nada de lo que haga un ser imperfecto, puede ser perfecto.
Tal cosa no existe en este universo. Pero no estoy tan seguro de que sea así en todos, después de todos este universo no es mas que una tajada mas de pan. Estamos a mas cerca de otra rodaja que de la galaxia mas próxima. Está ahí… Todo esta tan cerca y tan lejos y en casos ninguna de las dos cosas.
Siempre considere que nuestra existencia es ínfima dentro de la basta extensión del universo, pero ahora dudo que sea tan importante.- Esas fueron las palabras que definitivamente desordenaron la cabeza de ese estudiante.
Se quedó viendo un momento sin saber que decir, por un lado se sentía frustrado por su equivocación y por otro el tono de esas palabras le generaban un ruidito que le indicaba que no era todo lo que el anciano quería decirle.


- Entiendo profesor, ciertamente me abstraje demasiado y me aleje demasiado de la realidad.- contestó.


Con tono sereno el viejo le dijo. -No era muy distinto a ti… Era joven y bueno, tenia una novia, o la tengo, no se….-


-Perdón? no entiendo lo que me quiere decir profesor… Su juventud?.-


-Entiendo tu pregunta pero ya entenderás… Dejame contarte… Solamente te voy a pedir que abras tu mente, y que le des una oportunidad a creer en cosas que sin buscar explicaciones inmediatas.-


Advertido de lo potencialmente inverosímil de lo que iba a escuchar se quedo callado en señal de que estaba preparado para escuchar. Y la cansada mandíbula se aflojo.


-Mi hogar fue presa de la razón por la que no sé si no existe la perfección en otros universos. No puedo decirte que fuimos victimas de algo perfecto, pero si de algo poderoso. Abrumadoramente poderoso. Superior. Inentendiblemente superior. Ya se que parece que no estoy seguro de nada de lo que estoy contándote, y aunque te aseguro que lo vi y lo sentí, pasan los años y aun no alcanzo a comprender. Quizá mi mente no pueda procesarlo en su totalidad y apenas logra interpretarlo.
Perdona si te aburre este viejo que nisiquiera sabe que edad tiene… Solamente puedo considerar el tiempo que estuve despierto y eso ya es bastante tiempo como para considerarme longevo.-


El muchacho se cruza de piernas, el viejo lo entiende lo que significa, mientras una lágrima es contenida por poco tiempo.


-Por donde empiezo…- dice mientras se revuelve las finas canas que le quedan.


Sonidos, sensaciones, sabores, olores, imágenes, todo lo que el cuerpo es capaz de percibir, estaba exaltado, alerta. Toda la materia gris disponible cooperaba.
Explosiones ponían a prueba  los tímpanos.
La piel se volvió selecta en cuanto a qué información enviar ya que las autopistas nerviosas estaban colapsadas.
La lengua se había acostumbrado al gusto de la sangre que salía de las encías reventadas de tanto apretar la mandíbula.
Las fosas nasales tan atestadas como las funerarias.
Las pupilas contrayéndose a velocidad Mach para evitar que la poderosa luz que desprenden las estrellas al ser asesinadas las destruya.


Estos son apenas una parte de los recuerdos que la mente de este héroe anónimo contiene.

Y de esta forma, la historia empieza y encara su desenlace al mismo tiempo...