sábado, 12 de octubre de 2013

Proyecto Retorno Cap.1

Un profesor de avanzada edad detiene a un muchacho a la salida de la universidad. Le pregunta una dirección para entablar conversión. El chico es exactamente a quien el viejo buscaba. Éste le ofrece alcanzarlo en su pequeño autito.


A la siguiente clase, el académico le invita un café para agradecerle el favor. Consiente el alumno de que podía aprender mucho de su profesor para mejorar su tesis, le saca el tema del experimento que proyectaba para ayudar su estudio del gravitón. Sin embargo la impetuosa energía de la juventud lo había cegado del caos reinante en el universo. La sabiduría, la capitalización de intereses de la vida, trató de golpear la mente del muchacho y darle el desorden que necesitaba.


-Ninguna falla debería ser  aceptable. Pero ningún ser es ni remotamente cercano a perfecto. Por lo tanto, nada de lo que haga un ser imperfecto, puede ser perfecto.
Tal cosa no existe en este universo. Pero no estoy tan seguro de que sea así en todos, después de todos este universo no es mas que una tajada mas de pan. Estamos a mas cerca de otra rodaja que de la galaxia mas próxima. Está ahí… Todo esta tan cerca y tan lejos y en casos ninguna de las dos cosas.
Siempre considere que nuestra existencia es ínfima dentro de la basta extensión del universo, pero ahora dudo que sea tan importante.- Esas fueron las palabras que definitivamente desordenaron la cabeza de ese estudiante.
Se quedó viendo un momento sin saber que decir, por un lado se sentía frustrado por su equivocación y por otro el tono de esas palabras le generaban un ruidito que le indicaba que no era todo lo que el anciano quería decirle.


- Entiendo profesor, ciertamente me abstraje demasiado y me aleje demasiado de la realidad.- contestó.


Con tono sereno el viejo le dijo. -No era muy distinto a ti… Era joven y bueno, tenia una novia, o la tengo, no se….-


-Perdón? no entiendo lo que me quiere decir profesor… Su juventud?.-


-Entiendo tu pregunta pero ya entenderás… Dejame contarte… Solamente te voy a pedir que abras tu mente, y que le des una oportunidad a creer en cosas que sin buscar explicaciones inmediatas.-


Advertido de lo potencialmente inverosímil de lo que iba a escuchar se quedo callado en señal de que estaba preparado para escuchar. Y la cansada mandíbula se aflojo.


-Mi hogar fue presa de la razón por la que no sé si no existe la perfección en otros universos. No puedo decirte que fuimos victimas de algo perfecto, pero si de algo poderoso. Abrumadoramente poderoso. Superior. Inentendiblemente superior. Ya se que parece que no estoy seguro de nada de lo que estoy contándote, y aunque te aseguro que lo vi y lo sentí, pasan los años y aun no alcanzo a comprender. Quizá mi mente no pueda procesarlo en su totalidad y apenas logra interpretarlo.
Perdona si te aburre este viejo que nisiquiera sabe que edad tiene… Solamente puedo considerar el tiempo que estuve despierto y eso ya es bastante tiempo como para considerarme longevo.-


El muchacho se cruza de piernas, el viejo lo entiende lo que significa, mientras una lágrima es contenida por poco tiempo.


-Por donde empiezo…- dice mientras se revuelve las finas canas que le quedan.


Sonidos, sensaciones, sabores, olores, imágenes, todo lo que el cuerpo es capaz de percibir, estaba exaltado, alerta. Toda la materia gris disponible cooperaba.
Explosiones ponían a prueba  los tímpanos.
La piel se volvió selecta en cuanto a qué información enviar ya que las autopistas nerviosas estaban colapsadas.
La lengua se había acostumbrado al gusto de la sangre que salía de las encías reventadas de tanto apretar la mandíbula.
Las fosas nasales tan atestadas como las funerarias.
Las pupilas contrayéndose a velocidad Mach para evitar que la poderosa luz que desprenden las estrellas al ser asesinadas las destruya.


Estos son apenas una parte de los recuerdos que la mente de este héroe anónimo contiene.

Y de esta forma, la historia empieza y encara su desenlace al mismo tiempo...

No hay comentarios:

Publicar un comentario